Un desarrollo de campo eficaz requiere más que disciplinas individuales técnicamente sólidas: todas deben trabajar con hipótesis, restricciones y objetivos de rendimiento coherentes.
Nuestra metodología conecta la evaluación del subsuelo con la ingeniería de procesos y la ejecución, permitiendo evaluar cómo las decisiones en una parte del sistema afectan a las demás.
Paso 1: Recopilación de datos de subsuelo y modelado
Comprende qué puede aportar el yacimiento.
El desarrollo comienza con una evaluación estructurada de la información geológica, geofísica, petrofísica y de producción disponible.
Según el alcance, puede incluir interpretación sísmica, registros de pozo, testigos, medidas de presión, análisis de fluidos e históricos de producción.
El objetivo es establecer una representación técnicamente fundamentada de las características del yacimiento y su comportamiento de producción previsto.
Las actividades principales pueden incluir:
- Caracterización del yacimiento y evaluación volumétrica.
- Modelado estático y dinámico del yacimiento.
- Revisión del histórico de producción y calibración del modelo.
- Previsión de caudales, caída de presión y comportamiento de fluidos.
- Identificación de carencias de datos, incertidumbres y restricciones de desarrollo.
Resultado: Una base de desarrollo que informa las expectativas de producción y los requisitos de diseño de superficie.
Paso 2: Definición y dimensionamiento de instalaciones de superficie
Diseña instalaciones para el recurso que realmente tienes.
Las instalaciones deben responder tanto a las condiciones iniciales como a los cambios previstos durante toda la vida del campo.
La caída de presión, los cambios de composición, los condensados, la gestión de agua y la variación de caudal pueden influir significativamente en el proceso y la selección de equipos.
Conectamos las previsiones del yacimiento con la ingeniería de superficie para evaluar:
- Condiciones operativas en cabeza de pozo y entrada de planta.
- Relaciones y etapas de compresión y envolventes operativas futuras.
- Requisitos de deshidratación, endulzamiento y control del punto de rocío de hidrocarburos.
- Especificaciones del gas de alimentación de GNL y requisitos de licuefacción.
- Demanda eléctrica, gas combustible disponible y capacidad potencial de generación.
- Flexibilidad de diseño frente a la variabilidad de producción y escenarios futuros.
Por ejemplo, si las previsiones indican necesidades crecientes de compresión, el diseño puede evaluar una incorporación por etapas o configuraciones alternativas. Si la composición requiere eliminar gases ácidos, los sistemas adecuados pueden incorporarse a la base de diseño.
Las configuraciones finales se determinan mediante estudios de ingeniería y los requisitos técnicos aplicables.
Resultado: Un concepto de instalaciones de superficie alineado con la producción prevista y los requisitos operativos definidos.
Paso 3: Ingeniería, compras y construcción integradas
Una base técnica coordinada desde el diseño hasta la ejecución.
Una vez definido el concepto, la ingeniería y la ejecución deben mantenerse alineadas con las hipótesis establecidas durante la evaluación del yacimiento y del proceso.
Nuestro enfoque propuesto coordina las disciplinas durante el ciclo de vida del proyecto, según el alcance y el modelo contractual acordados.
Las actividades principales pueden incluir:
- Ingeniería de procesos y diseño de instalaciones.
- Ingeniería mecánica, de tuberías, eléctrica, de instrumentación y control.
- Especificaciones de equipos y planificación de compras.
- Identificación de equipos de largo plazo de entrega e integración del calendario.
- Desarrollo de estrategias de modularización y fabricación.
- Planificación de construcción y coordinación de interfaces.
- Planificación de precomisionado, puesta en servicio y arranque.
Las interfaces entre cabeza de pozo, recolección, procesamiento, compresión, GNL y generación eléctrica se abordan como parte del sistema global.
Resultado: Una base coordinada de diseño y ejecución orientada a reducir vacíos entre interfaces y mejorar la previsibilidad de la entrega.
Paso 4: Retroalimentación de rendimiento y optimización continua
Mantén el modelo de ingeniería conectado con la realidad operativa.
El yacimiento y las instalaciones evolucionan con la experiencia operativa. Comparar resultados reales con las hipótesis originales permite mejorar previsiones, estrategias y utilización de equipos.
Cuando hay datos de producción y apoyo técnico continuado, la optimización puede incluir:
- Comparación de la producción real con los perfiles previstos.
- Revisión de tendencias de presión, composición y restricciones operativas.
- Evaluación del rendimiento de compresión y las envolventes de los equipos.
- Revisión de cuellos de botella y consumo energético.
- Actualización de previsiones y supuestos operativos de las instalaciones.
- Evaluación de eliminación de cuellos de botella y futuras necesidades de capacidad.
Resultado: Un ciclo estructurado de retroalimentación que apoya decisiones operativas fundamentadas y la planificación del desarrollo futuro.
El resultado: una estrategia de desarrollo más conectada
Una metodología integrada permite evaluar toda la cadena de producción, en lugar de optimizar cada instalación o disciplina de forma aislada.
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